miércoles, 5 de septiembre de 2007

La República Democrática Alemana (RDA)


La República Democrática Alemana fue una república socialista de Europa Central que se estableció en el territorio alemán ocupado por la Unión Soviética al final de la Segunda Guerra Mundial y existió entre 1949 y 1990.

Para distinguirla de su contraparte capitalista, a menudo se la llamó Alemania Oriental o del Este. También se usó la denominación Alemania Democrática para diferenciarla de Alemania Federal, la RFA.

En 1949, tras aprobarse en el Oeste una nueva Constitución, se constituye la República Federal de Alemania, que al cabo de pocos años recobrará parte de su soberanía, incluyendo la capacidad de mantener un ejército, y pasará a integrarse en Occidente como miembro de la OTAN y de las Comunidades Europeas. Por su parte, la República Democrática Alemana (constituida en 1949 como respuesta a la fundación de la R.F.A.) entraría desde un primer momento a formar parte del Pacto de Varsovia y el bloque soviético.

De esta forma Alemania encarnó la situación que se vivía a nivel mundial en el marco de la Guerra Fría durante más de cuatro décadas. Berlín, la antigua capital imperial, fue dividida en dos bloques. La parte oriental de la ciudad bajo control comunista construye un muro para evitar el contacto y la huida de su población a la parte occidental, que se había intensificado a lo largo de la década de los 50, a medida que la economía de Alemania Occidental se iba recuperando para convertirse en una de las más desarrolladas del mundo. En pleno apogeo de la Guerra Fría, Alemania Oriental decididó restablecer el servicio militar obligatorio, el cual habría de entrar en vigor en el año 1962. Fue ésta la verdadera razón por la cual, el 13 de agosto de 1961, las autoridades de Berlín Este decidieron bloquear por completo el tráfico entre los dos sectores de la ciudad mediante la construcción de un muro fortificado.

Dado que el estado en la RFA se consideraba heredero político de la Alemania anterior, del genocidio cometido, de los crímenes de guerra perpetrados por el ejército y de las atrocidades del régimen nacional-socialista, la persecución en un comienzo tibia de los criminales provocó el rechazo de las nuevas generaciones alemanas a la actitud de sus padres durante la dictadura nazi, creándose una brecha entre las generaciones que condujo a las protestas estudiantiles en toda Alemania durante el año 1968, a un rechazo a todas las instituciones autoritarias, a un espíritu crítico incentivado ya desde la escuela y a la puesta en duda de toda actidud patriotera o chovinista en la juventud alemana, así como a la prohibición constitucional expresa de guerras de agresión.

La RDA, en cambio, se veía a sí misma como un nuevo estado, creado por los combatientes antifascistas y de ningún modo asociado al régimen nazi. Por esa razón, y por temor a desatar discusiones políticas que pusieran en peligro la supremacía del partido único, nunca se llevó a cabo una reflexión profunda y amplia sobre lo sucedido durante la guerra. Por eso se considera que esta falta de autocrítica en la RDA, respecto a los crímenes de los nazis, ha determinado que la mayoría de los actos de xenofobia en la actualidad ocurran en algunas de sus anteriores regiones.

Tras una historia de incidentes y desencuentros entre los dos estados alemanes, este muro de Berlín fue abierto a la circulación el 9 de noviembre de 1989, con posterioridad a las fugas masivas de ciudadanos de la RDA a territorio occidental que se produjeron a través de Hungría y Checoslovaquia en el verano de ese mismo año. Alemania se reunificó el 3 de octubre de 1990, recobrando su plena soberanía al quedar definitivamente suprimido el régimen de control político y militar de las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial.

La Alemania reunificada conserva tradiciones que se remontan al siglo XIX: el sufragio universal y la estructura parlamentaria, desarrollada en tiempos del Reichstag (Parlamento Alemán). Se ha conservado también cierta continuidad espacial: El Tratado Dos más Cuatro, acta fundacional internacional de la Alemania reunificada, reafirmó la solución de la “pequeña Alemania”. Los acuerdos establecieron la retirada gradual de las tropas soviéticas de Alemania Oriental con la garantía por parte de la OTAN de no situar fuerzas en el este de la Alemania unificada.