jueves, 6 de septiembre de 2007

Guerra de las Galaxias


La IDE no fue la primera iniciativa estadounidense en el área de la defensa contra misiles balísticos intercontinentales. En la década de 1960, el Proyecto Sentinel fue creado y desarrollado con el fin de proveer una limitada capacidad defensiva, pero no fue nunca desplegado. La tecnología del Proyecto Sentinel fue posteriormente reutilizada por el Proyecto Safeguard, que seria desplegado brevemente para defender una localización singular de los Estados Unidos. Durante los años 70 la Unión Soviética desplegó un Sistema Antimisiles, todavía operativo en la actualidad, y que defiende tanto Moscú como los silos de misiles instalados en sus cercanías.

La IDE fue una idea completamente novedosa en comparación con los intentos previos por parte tanto de Estados Unidos como de la Unión Soviética. Contemplaba el uso del espacio como base de operaciones en contra del uso de lanzadores de origen únicamente terrestre. También aspiraba al ambicioso objetivo de conseguir una defensa casi total contra un ataque masivo de sofisticados ICBMs, en contra de la limitada capacidad defensiva y cobertura geográfica de los sistemas anteriores.

Siguiendo el estilo del presidente Reagan, antiguo actor de Hollywood, esta iniciativa fue lanzada de forma teatral en un discurso televisado el 23 de marzo de 1983. Reagan pedía a la comunidad científica norteamericana que desarrollara una defensa antimisiles que garantizara la defensa del territorio norteamericano ante cualquier ataque nuclear.

La Iniciativa de Defensa Estratégica (IDE) fue rápidamente denominada por los periodistas "Guerra de las Galaxias", siguiendo el título de una célebre película de la época. La IDE suponía una verdadera revolución estratégica pues suponía la ruptura de las ideas de disuasión nuclear, el equilibrio del terror y la mutua destrucción asegurada que habían caracterizado las relaciones soviético-norteamericanas durante toda la guerra fría.

Rápidamente recibió críticas. Se planteó la imposibilidad científica de crear un "paraguas protector" que fuera capaz de detectar y destruir todos los misiles dirigidos hacia un territorio concreto, en este caso norteamericano. Los economistas resaltaron el enorme coste económico que suponía para la economía norteamericana en aquel momento histórico.

Pese a todo, la IDE planteó un desafío de enorme magnitud a una URSS cuya economía pasaba por serios problemas. El rearme norteamericano, en la que la IDE era un nuevo factor clave, hizo conscientes a los líderes del Kremlin de la imposibilidad de continuar la carrera armamentística con EE.UU. y de la necesidad de detraer recursos hacia una economía soviética que pasaba por graves dificultades. El nuevo giro que dio Gorbachov a la política internacional soviética fue en gran medida consecuencia de este rearme norteamericano.